Cuando los pastores y líderes se pierden en un activismo que ya no les permite experimentar un crecimiento en el conocimiento de Dios, la iglesia de Jesús sufre. A medida que los pastores y líderes crecen en su relación con Dios, conociéndolo más profundamente, llevan a la iglesia a crecer en este conocimiento y experimentar un avivamiento genuino. Dios dijo, “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” (Os 4.6). La palabra “pueblo” se refiere a ellos como un todo, expresa la destrucción total del todo, de uno y de todos. Son destruidos “por falta de conocimiento”.
