
¡Creciendo en ser inclusivo!
En esta temporada navideña, oiga de nuevo la Introducción a Lucas de parte de Eugene Peterson en su Biblia “El Mensaje”.
La mayoría de nosotros, la mayor parte del tiempo, nos sentimos excluidos, inadaptados. Sentimos que no pertenecemos. Los demás parecen tan seguros de sí mismos, tan confiados, como si fueran «miembros del círculo íntimo», veteranos en un club del que nosotros estamos excluidos.
Una de las maneras en que respondemos a esto es formando nuestro propio club o uniéndonos a uno que nos acepte. Aquí, al menos, encontramos un lugar donde somos «parte del grupo» y los demás están «fuera». Estos clubes varían desde informales hasta formales, con reuniones de diversa índole: políticas, sociales, culturales y económicas. Pero lo que todos tienen en común es el principio de exclusión. La identidad o el valor se logran excluyendo a todos excepto a los elegidos. El terrible precio que pagamos por mantener fuera a todas esas personas para poder saborear la dulzura de ser parte del grupo es una reducción de la realidad, un empobrecimiento de la vida.
En ningún otro ámbito este precio es más terrible que cuando se paga en nombre de la religión. Pero la religión tiene una larga historia de hacer precisamente eso: reducir los inmensos misterios de Dios a la respetabilidad de las reglas de un club, de reducir la vasta comunidad humana a una simple «membresía». Pero con Dios no hay excluidos.
Lucas es un defensor acérrimo de los marginados. Él mismo un marginado, el único gentil entre los escritores del Nuevo Testamento, todos judíos, muestra cómo Jesús incluye a quienes típicamente eran tratados como marginados por la élite religiosa de la época: mujeres, trabajadores comunes (pastores de ovejas), personas de diferente origen racial (samaritanos), los pobres [y los impuros, leprosos y otros marginados sociales]. No tolera la religión como un club. Como cuenta Lucas, todos los que nos hemos sentido alguna vez al margen de la vida, sin esperanza de entrar (¿y quién no lo ha sentido?), ahora encontramos las puertas abiertas de par en par, encontrados y acogidos por Dios en Jesús.
1. ¿Cómo te hizo sentir esta introducción a Lucas?
2. ¿Qué desafíos enfrentas al priorizar a las personas?
3. ¿A qué personas tiendes a excluir con mayor frecuencia?
4. ¿De qué maneras tu iglesia es inclusiva y de qué maneras es exclusiva?
David Kornfield
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